
Resumen:
Si aún no la has visto, te estás perdiendo la película más importante de la década. Parásitos (título coreano: Gisaengchung) no solo conquistó al público, sino que hizo historia al ser la primera película de habla no inglesa en ganar el Óscar a la Mejor Película. Dirigida por el genio Bong Joon-ho, es una película que desafía los géneros, comenzando como una comedia y terminando como un thriller trepidante.
La historia sigue a la familia Kim, que lucha por llegar a fin de mes en un pequeño apartamento semisubterráneo. Cuando el hijo, Ki-woo, tiene la oportunidad de dar clases particulares a la hija de la adinerada familia Park, los Kim idean un plan brillante (y un tanto retorcido). Uno a uno, se infiltran en la casa de los Park, reemplazando al personal original para convertirse en el nuevo chófer, ama de llaves y terapeuta de arte. Pero a medida que empiezan a disfrutar de la vida de lujos, descubren un oscuro secreto oculto en la casa que lo cambia todo.